La fiesta fué realmente emotiva. La gente pudo observar los goles de Darío en sus 100 partidos en Banfield, hubo sorteos, videos que tocaron la sensibilidad del goleador y muchas sorporesas.
La fiesta fue es y será inolvidable para ´Darío, quien toda la noche estuvo predispuesto a sacarse fotos y firmar autógrafos con los chicos y grandes fanaticos del taladro.
Se va del club un grandioso jugador, pero aún mejor persona!!!
Gracias por todo Darío